Integración Navideña junto al Colegio Los Pinos

La integración educativa es mucho más que compartir un espacio: es abrir el corazón, crear vínculos reales y reconocer que todos aprendemos mejor cuando lo hacemos juntos. En esta época navideña, vivimos una experiencia profundamente significativa junto a las chicas del Colegio Los Pinos, una jornada que dejó huella tanto en nuestros niños como en cada persona que fue parte de ella.

Desde la fe compartida en la novena, hasta los juegos, las risas y el intercambio de regalos, esta integración navideña se convirtió en un recordatorio de lo poderoso que es unir mundos distintos bajo un mismo propósito: el respeto, la empatía y la inclusión. Para una fundación que trabaja con niños con discapacidad intelectual y síndrome de Down en Quito, estos encuentros no son solo actividades, son oportunidades de crecimiento mutuo.

La integración educativa como puente hacia la inclusión

Hablar de integración educativa implica reconocer que la educación no se limita a las aulas tradicionales. También sucede cuando niños, jóvenes y comunidades diferentes se encuentran, conviven y aprenden unos de otros desde la experiencia y la emoción. En este sentido, las integraciones con instituciones educativas cumplen un rol clave en la construcción de una sociedad más consciente e inclusiva.

Para nuestros niños, compartir tiempo con estudiantes del Colegio Los Pinos significó sentirse vistos, valorados y aceptados. No hubo etiquetas ni barreras, solo juegos compartidos, conversaciones espontáneas y una convivencia natural que demuestra que la inclusión real es posible cuando se vive desde la cercanía y no solo desde el discurso.

El valor de las alianzas con instituciones educativas

Las alianzas con colegios como Los Pinos son fundamentales para el trabajo que realizamos como fundación en Quito. Estas experiencias de integración educativa permiten sensibilizar a las nuevas generaciones, fomentando valores como la empatía, el respeto por la diversidad y la solidaridad desde edades tempranas.

Para las estudiantes del Colegio Los Pinos, esta jornada fue también una oportunidad de aprendizaje emocional. Compartir con niños con discapacidad intelectual les permitió ampliar su mirada, romper prejuicios y comprender que la inclusión es un acto de justicia y humanidad.

Agradecimiento al Colegio Los Pinos

Queremos expresar un agradecimiento profundo a las chicas del Colegio Los Pinos por su disposición, su cariño y su compromiso. Cada sonrisa, cada juego compartido y cada regalo entregado tuvo un impacto enorme en nuestros niños y en todo el equipo de la fundación.

Estas acciones nos llenan de esperanza y nos motivan a seguir trabajando por una sociedad más inclusiva. La integración educativa no es un evento aislado, es un proceso continuo que se construye con pequeños grandes gestos como los vividos en esta jornada navideña.

Mirando hacia el futuro: más integraciones, más inclusión

Esta integración navideña nos deja el impulso para seguir creando espacios de encuentro, aprendizaje y convivencia. Creemos firmemente que la inclusión se fortalece cuando se vive desde la experiencia y cuando se construyen relaciones genuinas entre niños, jóvenes e instituciones.

Seguiremos apostando por la integración educativa como herramienta de transformación social, convencidos de que cada encuentro suma, cada alianza cuenta y cada niño merece crecer en un entorno donde sea aceptado, valorado y amado tal como es.

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